martes, julio 24, 2007

Core y el narciso



Core, la niña, miraba el narciso cuando la tierra se rasgó y Hades salió de ella para raptarla.

Core, que miraba el mirar, fue raptada por lo invisible hacia lo invisible.

Core, la pupila, la parte más excelente del ojo, es aquélla donde el que mira encuentra,
en el ojo del otro, "el simulacro del que mira".

Entonces, Core, la pupila, estaba en el umbral de una mirada en la que se había visto a sí misma.

2 Comments:

Blogger Darío Zetune said...

y es que, ¿cómo se sale de la dinámica y la lógica del espejo?

Acá saludando, a unos días de que concluyan mis vacaciones y regrese a trabajar a la Fac.

Sergio

7:20 p.m., julio 26, 2007  
Anonymous Anónimo said...

...Ann Deveria la miró -pero con una mirada para la que mirar es ya una palabra demasiado fuerte -mirada maravillosa que es ver sin preguntarse nada, ver y basta -algo así como dos cosas que se tocan -los ojos y la imagen -una mirada que no toma sino que recibe, en el silenci más absoluto de la mente, la única mirada que de verdad podría salvarnos

1:31 a.m., agosto 20, 2007  

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