martes, marzo 20, 2007

Folías

Sí, me haces dudar de mí y me lanzas a la angustia
fatigosa e incontrolable de un instante,
un instante en el que pierdo todo y me domina el arrebato
-qué infeliz urgencia de asirte-
porque te escapas.

Liminar.
A punto de caer por el borde,
soy yo quien se pone ahí,
en ese instante que carcome
y funde mi voluntad de abolirlo,
porque ya había decidido desterrarlo
y no puedo.