"On Insomnia and Midnight"
Noche de teatro con The Royal Court Theatre en el Helénico.

Pure Royal Court: Harold Pinter, Sarah Kane palpitan detrás del texto de Edgar Chías.
La propuesta es perturbadora. "On Insomnia and Midnight": noches compartidas por dos en una habitación de hotel. Noches en las que Él, el huésped, y Ella, la camarera, se sumergen en un erotismo de las palabras que nunca llega a concretarse en lo físico. Ni era necesario. El deseo se da en la necesidad de decirlo todo con las palabras. Pero, al final, también las palabras colapsan en la incomprensión.
"La ingenuidad es perversión".
He : Are you naïve, or perverse?
She: Neither! Both!
She: Are we playing some sort of game?
[A game to be played between a middle-aged man, and a young woman: ]
He: Yes. Loving but keeping onself intact. Not letting oneself be dragged down.
Para Él, en la base de su conflicto existencial está la certidumbre de que toda relación hombre-mujer padece la co-dependencia y la autodestrucción.
He: I was dragged down!
Para Ella, el conflicto yace en la lucha de poder.
Power, sex, language: the mismatch between male and female desire.
El escenario transversal, una angosta y rectangular habitación roja (de deseo, de sangre, de pasión), con dos camas, dos lámparas, dos personajes, la constante copa de triple brandy. La lluvia enmarca, aprisiona, a los dos en el momento de las confesiones. Y el público, expectante voyeur, no puede salvarse de la angustia, del sonido estridente en cada cambio de escena, de verse reflejado con el otro que está allá, enfrente, observando la misma escena. Escenario espejo de una obra especular, espectacular.
Él: Nicholas Le Prevost
Ella: Vanessa Bauche
Dramaturgo: Edgar Chías
The Royal Court Theatre

Pure Royal Court: Harold Pinter, Sarah Kane palpitan detrás del texto de Edgar Chías.
La propuesta es perturbadora. "On Insomnia and Midnight": noches compartidas por dos en una habitación de hotel. Noches en las que Él, el huésped, y Ella, la camarera, se sumergen en un erotismo de las palabras que nunca llega a concretarse en lo físico. Ni era necesario. El deseo se da en la necesidad de decirlo todo con las palabras. Pero, al final, también las palabras colapsan en la incomprensión.
"La ingenuidad es perversión".
He : Are you naïve, or perverse?
She: Neither! Both!
She: Are we playing some sort of game?
[A game to be played between a middle-aged man, and a young woman: ]
He: Yes. Loving but keeping onself intact. Not letting oneself be dragged down.
Para Él, en la base de su conflicto existencial está la certidumbre de que toda relación hombre-mujer padece la co-dependencia y la autodestrucción.
He: I was dragged down!
Para Ella, el conflicto yace en la lucha de poder.
Power, sex, language: the mismatch between male and female desire.
El escenario transversal, una angosta y rectangular habitación roja (de deseo, de sangre, de pasión), con dos camas, dos lámparas, dos personajes, la constante copa de triple brandy. La lluvia enmarca, aprisiona, a los dos en el momento de las confesiones. Y el público, expectante voyeur, no puede salvarse de la angustia, del sonido estridente en cada cambio de escena, de verse reflejado con el otro que está allá, enfrente, observando la misma escena. Escenario espejo de una obra especular, espectacular.
Él: Nicholas Le Prevost
Ella: Vanessa Bauche
Dramaturgo: Edgar Chías
The Royal Court Theatre

2 Comments:
Ay, eso es tremendo, espero haya sido carárquico.
Sí, imagínate! Una llega inocentemente (o perversamente) al teatro y se topa con eso. El universo últimamente me recuerda su poderosa sabiduría.
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