Sonetear
Pus así... Tenían que acompañarme Ruvadear y Kekinha para que me animara. Con un chianti de por medio, la buena compañía y la rapidez de ellos dos -que sonetean como si fuera rascarse la cabeza-, finalmente me animé y en unas horas salió esto que publico, además, en La Sonetería. Va pues este soneto
Lugonesco
Al promediar la tarde de aquel día
salía del teatro para hallarte
y verte ahí parado fue desearte,
al tiempo que de ti me despedía.
Tres metros era tanta cercanía
que tuve que huir a mejor parte
y desde allá planear cómo calarte
pa' decir que te quiero todavía.
Parece tan jodido -qué culero-
brutal encuentro cruel y repentino.
Dos jugadas perfectas del azar
pretenden que intentemos recordar:
ya que unidos estamos por destino,
al caraxo con todo, yo te quiero.
Lugonesco
Al promediar la tarde de aquel día
salía del teatro para hallarte
y verte ahí parado fue desearte,
al tiempo que de ti me despedía.
Tres metros era tanta cercanía
que tuve que huir a mejor parte
y desde allá planear cómo calarte
pa' decir que te quiero todavía.
Parece tan jodido -qué culero-
brutal encuentro cruel y repentino.
Dos jugadas perfectas del azar
pretenden que intentemos recordar:
ya que unidos estamos por destino,
al caraxo con todo, yo te quiero.

9 Comments:
Es cosa de empezar, siempre porfía,
haciendo en lo anterior un punto aparte,
al fin es sólo cosa de soltarte
y ya está el soneto de este día.
Usando la nostalgia como guía,
te basta y te sobra para darte
un viaje al interior de esa parte
de ti que entre nubes se escondía.
Más fácil es hacerlo si primero
encuentras una ayuda y un buen vino
que lance así tus naves a la mar.
Y tú, que tanto tienes para dar,
buscando en el poema tu camino
nos dejas un sabor dulce y sincero.
besos
bueno, te pego acá este que habíate dejado en jardim.
---
dove,
mencanta el calarte! estaba ayer? si estaba, debí reírme más de lo que me reí.
---
y bueno ai va éste, nomás para que no se diga que me avergüezo [demasiado] de él:
un taco de soneto pa la niña,
un taco sin ideas* pero que quepa
en un pequeño espacio y que te sepa
a gloria hecha al pastor y con su piña,
con su salsa y cilantro y cebollita
parados en la esquina del tizón,
parados, ven, ¿me pasas el limón?
–me gustas ai parada, estás bonita
y me gustas la neta en cualquier parte
y posición: sentada o acostada,
en el coche, en la casa y, qué bobada,
te gusto yo también (modestia aparte).
un taco, una garnacha y una queca,
un taco que te quepa en este endeca.
-
* [pronúnciese, obvio, en chilango como los tacos al pastor.]
Chido Ruvadear, es hilarante y más cuando recuerdo el contexto de su creación. Estuvo tan reteagusto!
Me voy a comer el taco de soneto, a ver si se me pega algo más. Ya ves a Luis David que me hace una entrega así namás.
Abrazo.
buen soneto...
y qué envidia!!! Yo estoy en pañales en la soneteada, pero ya ando en eso.
Saludos!
P.D. No le di click al enlace de la primera frase, pero pensé que era referencia a la Divina Comedia, el pasaje de Paolo y Francesca cuando se dan cuenta de que están enamorados... pero no, era Lugones.
Luego me acordé que la asociación fue más bien porque Borges en "Siete Noches" hacía esa asociación.
Juegos de espejos.
Saludos otra vez.
Gracias Serch! Pero yo estoy en pañales, muy en pañales!
Efectivamente, Borges en sus magníficas 7 noches que son la delicia de mis noches de insomnio.
Saludos!
Bravísimo por la Dove, que ya sonetea, y que se avienta unos catorces de los que se agradece forma y fondo.
De puro metiche, me doy por invitado al ejercicio:
Al promediar la tarde de aquel día
sin frenos me quedé en vía primaria
No empezaba a rezar una plegaria
cuando toda la madre me partía.
Y dije: “¡Pinche Dios! No me salía
pues la aprendí en mis tiempos de primaria”
y allí quedeme, en dirección contraria,
hasta que apareció la Policía.
Si tiempo no me dio para los rezos,
el oficial, en cambio, fue paciente
y fui al cajero, y le entregué mil pesos.
La cruel lección recordaré con creces:
más te vale, ante un Dios indiferente,
que sobornes al tira, no que reces.
Se agradece a tan gentil caballero
darse por invitado al ejercicio
y venir para acá a dar buen juicio
de este atrevido intento sonetero.
Catorce dedicados al Bloguero
que no pretenden daño ni perjuicio
-y menos terminar en el fornicio-
tan sólo ven qué onda: ¡lero, lero!
A estos endecas nadie pone freno,
pues ¡cómo están ya que arden de impaciencia!
Si ves que a éstos no los para un trueno,
no querrán quedarse más ya conmigo.
Si permites que no haya indiferencia,
verás que pronto se largan contigo.
hay y que decirle dove querida
que los sonetos no son lo mio
pero hago el intento con brio
pa´ayudar un poco en se herida
Y aqui le ando visitando
en su bello palomar
y con gusto esperar
cuando estemos platicando
jaja (( ni a pañales llego))
Caraxo, apenas me doy cuenta de que el comento que le había puesto a Luis David no se publicó aquí.
Chito querido, tu soneto me puso la piel chinita. Cómo haces para que quede tan perfecto? MUCHAS GRACIAS!! Es un soneto muy lindo para regalar aquí, y ya otra vez me has dejado boquiabierta con esa manera de sonetear...
Abrazo fuerte!
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