World to Come
The world is my oyster.
World to come...
Era un viaje en el que iba hilando, como las cuentas de un collar de perlas, cada uno de los lugares que más amo: ahí se iban acumulando Londres, Mazunte, el Izta, mi casa. De cada uno veía un lugar preciso y ahí me colocaba. Y eso era la felicidad. En cada punto estaba yo sola. Cada imagen que veía en la mente era tan vívida... Casi podía creer que era cierto, que todos esos lugares quedaban vinculados tan estrechamente que de uno podía pasar a otro y luego a otro y a otro más.
Las notas perdidas del cello... "El mundo por venir" era más bien el mundo que ya ha sido... y eso, irremediablemente, me hizo llorar.

2 Comments:
Llora, no dejes de hacerlo. y que cada lágrima sea para bien, de liempieza, de amor y coraje. De lo que eres y serás.
El pasado, maravillosos recuerdos, son solo eso.
besos y abrazos mil
lindo esto. pero siempre, literalmente, es así, no?: el mundo presente deja de serlo en menos tiempo que lo que te lleva enunciarlo (en menos que lo que lleva pronunciar cualquier palabra: "instante", por ejemplo).
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