Gracias Mundo!! ... que hay Doestoievski pa' rato
A las nueve de la madrugada me llama Bush para preguntarme cómo me fue con Dostoievski.
Y yo sólo atino a balbucear que me costó mucho trabajo no subrayar todo el maldito texto.
Bush, feliz, me felicita por mi iniciación dostoievskiana y me dice que ahora sí no hay quién lo pare. You bet, Teddy!
He aquí algunas de las cosas que subrayé por triplicado:
"Os juro, señores, que una conciencia demasiado lúcida es una enfermedad, una verdadera enfermedad."
"Pero ¿habrá alguien, señores míos, que quisiese hacer de sus defectos un motivo de orgullo y presunción? Mas ¿qué digo? ¡Sí; ese es, por el contrario, el caso general!"
"¡Interiormente, en secreto, me daba de dentelladas, me tundía, me devoraba, hasta que aquella amargura concluía por trocárseme en un dulzor maldito, innoble y, finalmente, se transformaba en un verdadero goce! ¡Mantengo lo dicho! ¡Sí; en un placer, en un placer! Si he hablado de tal cosa, es porque tengo absoluto empeño en saber si todos los hombres saborean voluptuosidades semejantes."
Y en un mismo párrafo, maravilloso:
"En fin, señores: que más valdría no hacer nada. ¡La inercia razonada es preferible! Pues bien: siendo así, ¡viva el subsuelo! Ya que dije que envidio al hombre normal hasta la última gota de mi bilis; [...] Pero ¡también en esto miento! Miento porque sé muy bien, como doy y dos son cuatro, que no es lo mejor el subsuelo, sino algo distinto, completamente diferente, que con ansia deseo y no hallo. ¡Al diablo con el subsuelo!"
Deleitable noche dialogando con el hombre del subsuelo.
Y yo sólo atino a balbucear que me costó mucho trabajo no subrayar todo el maldito texto.
Bush, feliz, me felicita por mi iniciación dostoievskiana y me dice que ahora sí no hay quién lo pare. You bet, Teddy!
He aquí algunas de las cosas que subrayé por triplicado:
"Os juro, señores, que una conciencia demasiado lúcida es una enfermedad, una verdadera enfermedad."
"Pero ¿habrá alguien, señores míos, que quisiese hacer de sus defectos un motivo de orgullo y presunción? Mas ¿qué digo? ¡Sí; ese es, por el contrario, el caso general!"
"¡Interiormente, en secreto, me daba de dentelladas, me tundía, me devoraba, hasta que aquella amargura concluía por trocárseme en un dulzor maldito, innoble y, finalmente, se transformaba en un verdadero goce! ¡Mantengo lo dicho! ¡Sí; en un placer, en un placer! Si he hablado de tal cosa, es porque tengo absoluto empeño en saber si todos los hombres saborean voluptuosidades semejantes."
Y en un mismo párrafo, maravilloso:
"En fin, señores: que más valdría no hacer nada. ¡La inercia razonada es preferible! Pues bien: siendo así, ¡viva el subsuelo! Ya que dije que envidio al hombre normal hasta la última gota de mi bilis; [...] Pero ¡también en esto miento! Miento porque sé muy bien, como doy y dos son cuatro, que no es lo mejor el subsuelo, sino algo distinto, completamente diferente, que con ansia deseo y no hallo. ¡Al diablo con el subsuelo!"
Deleitable noche dialogando con el hombre del subsuelo.

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