miércoles, agosto 17, 2005

Del letargo como ocasión para la inspiración

Noches de insomnio: caos de la conciencia.

El Yo despierta y comienza su barullo. Implacable con el cuerpo cansado, no cede, aturde, irrita.

Sin embargo, no han sido pocas las veces en que, verdaderamente atormentada por ese caos de la conciencia que no para, me levanta en medio del letargo y me obliga a agarrar papel y lapiz para vaciar algo de lo que se acumula en los pensamientos.

Cuatro, cinco, seis de la mañana, escribiendo con inspiración.

El descanso que sigue a ese torbellino es incomparable.